Siguiendo el espíritu irreverente de Dušan Makavejev y Kevin B. Lee, el cineasta polaco-estadounidense Philip Józef Brubaker aporta su encanto y su autoconciencia al género del ensayo con una divertida y satírica aventura videográfica que examina, a través del subtexto, la represión de su propia sexualidad y la embestida del fascismo masculino en su país natal, que amenaza y destruye el orgasmo femenino. Con el objetivo de revitalizar la simpatía hacia los inmigrantes en Estados Unidos, así como de acabar con el entumecimiento del alma, Brubaker se esfuerza por encontrar puntos en común y trazar una alegoría poética entre España y Estados Unidos a través de diversas formas de danza. Al experimentar la confianza por primera vez en España, Brubaker quedó deslumbrado por un espectáculo de flamenco y se propuso descubrir qué significaba eso para él.