SINOPSIS
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texto crítico
En su tercer largometraje Milagros Mumenthaler toma como punto de partida un impulso, un gesto automático que agita de forma súbita la vida de una estilista argentina. Lina se lanza a un río durante un viaje de negocios en Suiza y, cuando regresa a Buenos Aires, se da cuenta de que nada es lo mismo. Asumiendo los modelos de representación de los personajes femeninos a la deriva propios de la modernidad, desde Antonioni a Ackerman, la cineasta argentina entreteje una mirada crítica al malestar de la sociedad neoliberal contemporánea que construye desde el mundo interior de su protagonista. Es por eso que la puesta en escena se guía por la indeterminación de su pensamiento, a través de pinceladas de lirismo y dejes de fantasía y misterio que van conformando los pasillos narrativos de la película y exponiendo la confrontación de Lina con un engranaje social burgués, un cosmos que, repentinamente, para ella deja de funcionar. Mumenthaler retrata ese estado de vulnerabilidad identitaria que nace de un desajuste existencial con lo cotidiano, pero también corporal y primario, a través de esa aversión repentina al agua que padece Lina y que se va agravando por momentos. Ese conflicto entre el mundo exterior y el interior, en el que no se reconoce y parece vibrar en una frecuencia diferente al entorno que ha habitado hasta entonces, queda vertebrado por la experiencia femenina. En Las corrientes subyace un cuestionamiento repetido de los protocolos y expectativas del matrimonio y la maternidad en la actualidad, estableciendo a su vez una relación la inevitable con el mundo de la moda y la belleza a la que pertenece la protagonista. En este sentido, se reserva una atención especial a los silencios y a los espacios que constituyen esa cotidianeidad que ya no tiene nada de familiar, en la línea del trabajo de cineastas como Christian Petzold o Angela Schanelec, que han representado una y otra vez las microestructuras de un capitalismo que ha intervenido de forma definitiva los esquemas vitales de la burguesía en el siglo XXI. NACHO ÁLVAREZ //
BIOGRAFÍA

Milagros Mumenthaler nace en Córdoba, Argentina, en 1977, pero pasa su infancia y juventud en Suiza, a donde tiene que exiliarse su familia. En los años noventa, decide regresar a su país de origen para ingresar en la Universidad de Cine de Buenos Aires donde se gradúa en el año 2000. A continuación, emprende su carrera como realizadora con una serie de talentosos cortometrajes en los que va conformando su original mirada. A su debut con ¿Cuándo llega papá? (2000) y Cape Cod (2003) sigue El patio (2004), hermosa pieza de cámara premiada en BAFICI en la que emerge el particular universo creativo de Mumenthaler, determinado por un sujeto enunciador decididamente femenino. En 2007, es seleccionada por un jurado encabezado por Laurent Cantet para formar parte de Cinéfondation, residencia artística del Festival de Cannes en la que dieron sus primeros pasos Lucrecia Martel, Jaime Rosales o László Nemes. Ese mismo año su corto Amancay (2007) es seleccionado en el Festival de Locarno, un certamen que la consagró internacionalmente con su primer largometraje, Abrir puertas y ventanas (2011), que obtiene cinco premios entre ellos a la Mejor Película. En 2017, de la mano de NUMAX Distribución, Milagros Mumenthaler llega por primera vez a las pantallas españolas con La idea de un lago, emocionante retrato sobre la pérdida y la memoria seleccionado en grandes festivales como Locarno y San Sebastián. Una obra milagrosa y plena de belleza que promete hacer las delicias del público español. Las corrientes es su tercera película.

XII Edición