Entrevista a Mayra Morán. The Video Essay 2020

APUNTE 7: la fuerza del agua que busca la pendiente”

Andrea Morán

En la descripción del videoensayo explicas que esta obra relaciona un conjunto de películas con la huelga popular que estalló en Chile el año pasado. ¿En qué consistieron esas protestas y de qué modo te impactaron para después buscar sus antecedentes en el cine?

Desde octubre que se ha iniciado un movimiento popular gigantesco y variado, manifestando un profundo descontento ante las condiciones de vida que la mayoría de las personas experimentan ahí y que activó un proceso para ponerle fin a la constitución de 1980, escrita en dictadura. Chile es un país precarizado, extremadamente desigual, asesino de su orígen indígena, hasta el día de hoy, maltratado y maltratador. El espíritu de la protesta es rabioso, monstruoso, ardieron cosas y la prensa se encargó de transformar ese fuego en la destrucción de un país ante los ojos asustados del sentido común marchito. Me interesa proponer un lugar donde ese fuego no es únicamente destructivo, porque no hay duda que lo es, pero la pregunta también puede ser ¿qué es aquello que destruye? Chantal Melliard lo explica mejor:

“… el monstruo es una criatura que subvierte la norma, la normalidad, ese cerco en el que sentirse a salvo, así que si lo otro, lo anormal, lo que está fuera de la norma o se opone a ella es lo que pone en peligro el orden deseado y el orden deseado no es el más deseable, lo que corresponde no es modificar su apariencia si no modificar el modo que tenemos de percibirla.”

Viviendo en Madrid tengo la distancia para apuntar y hacer eco de otros fenómenos que van coexistiendo en paralelo, como el cine producido los dos años antes de estos eventos, y que me parece contiene ese gesto destructor del fuego de una manera propositiva, sanadora y fértil, invocadora de magias.

El título está tomado de una frase que aparece en la película Restos de Albertina Carri y a la que tú le aportas una clave femenina (“nosotras” en lugar de “nosotros”, como se dice allí). Ademas, como vemos en los créditos, las películas que utilizas en el ensayo están todas realizadas por mujeres… ¿Qué te impulsó a seguir el rastro del fuego bajo esa perspectiva de género?

La frase original de Marta Dillon que aparece en el cortometraje dice:

“Lo primero que se perdía era el nombre detrás de un bautismo guerrero o fundido en el grupo, se ganaba otro anónimo, una identidad colectiva para empuñar la cámara, no era humildad, era certeza, las historias sumergidas convertidas en vías de contagio de la potencia de la acción colectiva, decir nosotros tenía la fuerza del agua que busca la pendiente.”

Allá es invierno, un invierno que no puedo imaginar, entre medio de todo esto. Y a la vez el año nuevo empieza ahora, el nuevo ciclo. El rastro del fuego tiene que resistir estas noches largas y para eso pasamos la llama de mano en mano. Éste gesto de resistencia ante la oscuridad es muy antiguo.

La selección de las películas fue primero por la presencia del fuego en los últimos dos años. Luego vino darme cuenta que las coordenadas llevaban hacia una mayoría femenina, que ya en sí es un dato que da pauta para la desición final, que la tomé después de ver Ema y pensar: “no vamos a resistir la oscuridad con ese lanzallamas”.

Las ocho películas que integran el videoensayo proponen una relación con el fuego que es iniciática y misteriosa, un diálogo que lo contempla como un otro que quema y alumbra a su forma, no a la nuestra. Incluso hay otras cuatro películas que no están en este armado, porque aún no cierran sus propios procesos de montaje, pero que son parte de los años de producción, entonces podría ocurrir un APUNTE 7.2 incluyendo Nos Olvidamos de Belén Giadach, Las Demas de Alexandra Hyland, El cielo está rojo de Francina Carbonell y Mis hermanos sueñan despiertos de Claudia Huaquimilla. 

Entonces claro, actualizamos: Decir nosotras tiene la fuerza del agua que busca la pendiente.

Hay un gran trabajo de montaje a la hora de enlazar escenas de distintas películas: hay cambios de ritmo, de tono, de intensidad. Se intuye tu experiencia profesional como editora…

Me encanta montar y descubrir el tono de los materiales, llevo nueve años haciéndolo. Y es bello porque, por ejemplo en La fuerza del agua que busca la pendiente, hay audio de una película sobre imágenes de otra y encajan como si fueran parte de un conjunto que ya estaba ahí desde antes. La magia nuevamente.

Además de las distintas fases y comportamientos en torno al fuego, me intriga mucho el mensaje que aparece hacia la parte final (“Acá ya no se puede hacer nada”) y el contraste que crea con la voz en off que termina con un “yo siento acá dentro que va a resultar”…

Un arco dramático. Esta pieza es un rito de optimismo y valentía.

APUNTE 7 forma parte de una serie de cortometrajes que estás desarrollando en tu cuenta de Vimeo. ¿Nos podrías hablar más sobre ella y cómo se integra este trabajo en ese corpus?

El primer APUNTE fue mi trabajo de título de la universidad el 2011-2012. Desde entonces vengo dejando constancia del paso del tiempo en una serie de videos que juegan a ser un baile entre cine experimental, diario audiovisual y ahora cine ensayo; y atentas que está por venir la biopic y el karaoke. Éste en particular es también una nota de cómo me he ido acercando al trabajo con archivo, resignificando el sonido y la imagen en una nueva propuesta audiovisual, o sea igual montar tiene que ver con esto todo el rato, pero me refiero a materiales producidos para otros proyectos y formatos. Me gusta ponerme la ropa ajena.