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Nazidanie Imagen

Rusia, 2017, 148min.

PROD: Georgy Lordkipanidze, Alexander Rodnyansky, Aleksandr Shein, Viktor Taknov // GUIÓN: Boris Yukhananov, Ilya Permyakov // EDICIÓN: Boris Yukhananov, Ilya Permyakov // MÚSICA: Alexander Belousov

SECCIÓN:

FECHA: Sábado 9 de junio
CINE: La Casa Encendida
HORA: 11:00h

Estreno en españa

Nazidanie

Nazidanie

Boris Yukhananov, Aleksandr Shein

Con el inolvidable partido del Mundial de 2006 como telón de fondo, los directores transforman a Zinedine Zidane, Marco Materazzi, entrenadores, árbitros, periodistas, y espectadores en héroes de un cuento que contiene un mensaje para toda la humanidad.

Fue un momento crucial en la historia del deporte. Nuestra caída del Muro. Nuestra llegada del hombre a la Luna. Un acto tan inesperado como irrepetible. Esa noche, 715 millones de personas en todo el mundo encendieron sus pantallas para ver en vivo un hermoso final de leyenda. Sin embargo, sucedió la catástrofe. La inexplicable y maldita condición humana. Faltaban pocos minutos para que el partido terminara y Marco Materazzi suelta unas palabras que luego todo el planeta intentará descifrar. ¿Qué ha dicho? ¿Por qué lo ha dicho? Zinedine Zidane las oye. Se gira. Observa a Materazzi. Y entonces, el acto trágico, sublime, final. El cabezazo. La expulsión. Irse del campo dando la espalda a la copa. Doce años después, los cineastas rusos Aleksandr Shein y Boris Yukhananov regresan al mundial de 2006 y nos lo cuentan como si fuera La Ilíada, como si Zidane, Materazzi, el árbitro, los entrenadores y todos los demás fueran héroes o demonios de mitos antiguos, como si aquel cabezazo fuera la conclusión lógica de un mundo incapaz de creer más en políticos, en la religión o en los medios de comunicación. En ese mundo descreído, el gesto de Zidane se convirtió en el más grande y profundo sermón de nuestros tiempos. FERNANDO VÍLCHEZ

With the unforgettable finale of the 2006 World Cup as a backdrop, the directors transform Zinedine Zidane, Marco Materazzi, coaches, referees, journalists, and spectators into heroes of a tale delivered as a message to all mankind.

It was a crucial moment in the history of sport. Our fall of the Wall. Our arrival of man on the Moon. An act as unexpected as it was unrepeatable. That night, 715 million people around the world turned on their TV to watch the live broadcast of a beautiful and legendary ending. However, disaster happened. Inexplicable, damned human condition. It was only a few minutes until the match ended when Marco Materazzi unleashed a few words that the whole planet tried to decipher. What did he say? Why did he say it? Zinedine Zidane hears the words. He turns around. Looks at Materazzi. And then the final, tragic and sublime act. The head-butt. The sending off. Leaving the pitch, back turning on the cup. Twelve years later, Russian filmmakers Aleksandr Shein y Boris Yukhananov returns to the 2006 World Cup and retells it to us as if it were The Iliad, as if Zidane, Materazzi, the referee, the coaches and all the others were heroes or demons of ancient myths, as if that head-butt was the logical conclusion in a world incapable of believing in the political, in religion or in the media. In that unbelieving world, Zidane’s gesture became the greatest and deepest sermon of our times. FERNANDO VÍLCHEZ

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